Liquid
Sudó durante una semana entera.
Después estuvo orinando tres días, tres noches
y cuatro amaneceres, hasta que
empezó a llorar una hora detrás de otra,
una
hora
detrás de otra:
casi dos semanas más en llanto.
Por último, sangró abundantemente el resto del mes.
Antes de morir miró todo el líquido,
que había guardado en bañeras gigantes,
y se dio cuenta de que ella no merecía tanto la pena.
Pero las ganas de vivir
ya
se le habían secado.
Después estuvo orinando tres días, tres noches
y cuatro amaneceres, hasta que
empezó a llorar una hora detrás de otra,
una
hora
detrás de otra:
casi dos semanas más en llanto.
Por último, sangró abundantemente el resto del mes.
Antes de morir miró todo el líquido,
que había guardado en bañeras gigantes,
y se dio cuenta de que ella no merecía tanto la pena.
Pero las ganas de vivir
ya
se le habían secado.
Comentarios
Un saludo!!!
Lo ciertos es muchas veces ellas no merecen la pena, pero nos rompen y nos secan; las pupilas, principalmente.
Un abrazo-huracán
(y también para los abrazos)
:)
ya lo dijo Jimmie Killer no?
Qué bueno.
Felicidades.